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Corrientes: Motochorros y otra serie de robos en contra de mujeres

A una de las víctimas le arrebataron una bolsa con milanesas. A una estudiante, todos sus útiles. Caso similar ocurrió con una nena. También sustrajeron la cartera de una anciana.

Al me­nos cua­tro ca­sos re­cien­tes de arre­ba­to su­ce­die­ron en las ca­lles de la ciu­dad de Co­rrien­tes. To­dos han si­do co­me­ti­dos por mo­to­cho­rros, en per­jui­cio de una es­tu­dian­te, una em­ple­a­da, una an­cia­na y una ne­na.
Tres de los he­chos, no apa­re­cen en los re­gis­tros de la Po­li­cía por­que las víc­ti­mas de­ci­die­ron no de­nun­ciar­los. En cam­bio, eli­gie­ron dar­los a co­no­cer a tra­vés de las re­des so­cia­les.
Uno de los he­chos, de lla­ma­ti­vas ca­rac­te­rís­ti­cas, lo pa­de­ció la em­ple­a­da de una ins­ti­tu­ción pri­va­da a quien sus­tra­je­ron la bi­lle­te­ra, un te­lé­fo­no ce­lu­lar Mo­to­ro­la y has­ta una pe­que­ña bol­sa en la que lle­va­ba la co­mi­da (mi­la­ne­sas) pa­ra su al­muer­zo.

El ilí­ci­to fue co­me­ti­do por dos hom­bres en una mo­to ne­gra sin pa­ten­te co­lo­ca­da, en la in­ter­sec­ción de ca­lle Fran­cia y Pa­sa­je He­rre­ra del ba­rrio Vi­lla Chi­qui­ta.
La mu­jer ca­mi­na­ba en di­rec­ción a su do­mi­ci­lio cuan­do, al me­dio­dí­a, los la­dro­nes la sor­pren­die­ron sin que ella tu­vie­ra tiem­po de re­ac­cio­nar.
Tal epi­so­dio no fue co­mu­ni­ca­do a la fuer­za de se­gu­ri­dad. “No, no hi­ce la de­nun­cia”, ex­pli­có la dam­ni­fi­ca­da.
El vier­nes a la tar­de, en ca­lle Las Pie­dras en­tre Ne­co­chea y Las He­ras, del ba­rrio Güe­mes, una an­cia­na de 69 años cir­cu­la­ba en una mo­to­ci­cle­ta con su hi­ja cuan­do am­bas fue­ron víc­ti­mas de un arre­ba­ta­dor.

SÓLO UNO DE LOS TANTOS CASOS FUE DENUNCIADO.

El de­lin­cuen­te en una mo­to las so­bre­pa­só y, en esa ac­ción, ro­bó la car­te­ra de la se­xa­ge­na­ria, la cual con­te­nía tar­je­tas de dé­bi­to, un te­lé­fo­no ce­lu­lar LG K10, do­cu­men­ta­ción y un pe­que­ño ac­ce­so­rio pa­ra el ca­be­llo, al que con­si­de­ra­ba “u­na re­li­quia” de mu­chos años.
“Por suer­te no nos ca­í­mos de la mo­to. Na­da gra­ve. Él (la­drón) si­guió has­ta do­blar una cua­dra más ade­lan­te”, di­jo Mar­ga­ri­ta, quien jun­to a su hi­ja, acu­dió pos­te­rior­men­te a la co­mi­sa­ría sec­cio­nal Quin­ta a ra­di­car la de­nun­cia de lo que pa­só.

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